Más allá del mito del resfriado, la Vitamina C es un multitasker biológico con beneficios respaldados por la ciencia. Aquí te los desglosamos uno a uno:
Potente antioxidante: tu escudo contra el envejecimiento y enfermedades
Cada día, tu cuerpo genera radicales libres por estrés, contaminación, sol, ejercicio intenso o mala alimentación. Estas moléculas dañan células, aceleran el envejecimiento y aumentan el riesgo de enfermedades crónicas.
La Vitamina C los neutraliza, protegiendo tu ADN, piel, órganos y sistema cardiovascular.
Ideal para:
- Personas que viven en ciudades
- Fumadores (¡el tabaco destruye Vitamina C!)
- Quienes se ejercitan intensamente
Refuerza tu sistema inmunológico (¡y no solo en invierno!)
La Vitamina C estimula la producción y movilidad de glóbulos blancos, fortalece la barrera de la piel contra virus y bacterias, y acelera la recuperación. Estudios confirman que reduce la duración y severidad de gripes y resfriados —especialmente en personas activas o bajo estrés físico.
Dato curioso: Los atletas de alto rendimiento suelen tomar suplementos de Vitamina C para reducir el riesgo de infecciones post-entrenamiento.