Te despiertas a las 3 de la mañana con una pantorrilla tensa que se niega a relajarse. Te sientas a la mesa, extrañamente lleno de energía pero exhausto. Bebes otra taza de té, esperando que se disipe la niebla mental.
¿Y si la solución no fuera otro medicamento… sino un simple mineral que tu dieta no te ha aportado en años?
Más del 68 % de los adultos mayores de 45 años no consumen los 320 a 420 mg de magnesio diarios recomendados. Al principio, no parece gran cosa: solo fatiga gradual, calambres, noches sin dormir y la sensación de que «quizás sea la vejez».
La buena noticia es que tu cuerpo recuerda exactamente cómo reaccionar cuando le vuelves a dar magnesio: de forma natural, suave y feliz.
¿Listo para descubrir el primer alimento que aporta más magnesio que muchos suplementos… sin tomar ni una sola pastilla?
¿Por qué el magnesio se vuelve esencial después de los 50? Después de los 40 años, la acidez estomacal disminuye, la absorción de magnesio se ralentiza y el estrés, el té y ciertos medicamentos agotan las reservas de magnesio más rápidamente.
De repente, este mineral, involucrado en más de 300 funciones (relajación muscular, equilibrio del sistema nervioso, regulación del azúcar en sangre, densidad ósea e incluso el ritmo cardíaco), comienza a agotarse.