Estos sentimientos reprimidos pueden aflorar en forma de sueños, ansiedad repentina o simplemente una opresión en el pecho. Pero en lugar de temer despertar, considéralo una suave invitación a sanar.
El universo murmura:
«Ahora eres lo suficientemente fuerte como para soltar».
Reflexiona, escribe en tu diario o simplemente concéntrate en esos sentimientos. No te apresures a alejarlos. Se te ofrece un espacio tranquilo para procesarlos y liberarlos.
2. Estás experimentando un despertar espiritual.
Despertarse temprano con frecuencia también puede ser señal de que estás experimentando una transformación espiritual. Quizás últimamente sientas un propósito más profundo. O te estés cuestionando tu camino en la vida, tus relaciones y tu identidad. Estas son señales de un despertar espiritual.