Compraste la cama perfecta, le pusiste una manta supersuave… y, sin embargo, cada noche, tu perro inevitablemente termina en tu cama. ¿Casualidad? ¿Capricho? Para nada. Este comportamiento tan común revela mucho sobre el vínculo que compartes con él. Y la razón por la que quiere dormir cerca de ti es mucho más conmovedora de lo que imaginas.
Dormir con tu perro: un hábito más común de lo que crees

Los expertos coinciden en un punto tranquilizador: compartir la cama con el perro no es problemático en sí mismo, siempre que convenga a todos.