Un espacio sin filtros… en todo el sentido de la palabra.

El baño es un lugar donde dejamos atrás las apariencias. Podemos ser simplemente nosotros mismos. Y si te invita a acompañarlo, suele ser porque se siente cómodo contigo, tal como es. Sin necesidad de actuar. Solos los dos, en la calidez del vapor, sin máscaras, fachadas ni presiones.
Este momento de compartir dice: “Yo soy yo contigo. Y tú también puedes serlo”.