En el mundo animal, esa confianza no se entrega fácilmente. Es un privilegio que se construye con tiempo, constancia y cuidado
Vínculo emocional fuerte
Los gatos crean lazos más profundos de lo que muchos imaginan. Dormir contigo es una forma silenciosa de reforzar esa conexión.
Cuando eran pequeños, dormían junto a su madre y hermanos para sentirse protegidos y acompañados. Al elegir tu cama, están replicando ese patrón emocional de seguridad y pertenencia.
Instinto de protección compartida
En estado salvaje, algunos felinos descansan en grupo para mantenerse protegidos. Aunque tu gato sea doméstico, ese instinto ancestral sigue presente.
Al dormir contigo, inconscientemente puede estar activando esa sensación de protección mutua: tú lo proteges y él también se mantiene atento a su entorno.