Conclusión
Combatir la fibromialgia naturalmente es posible mediante un enfoque integral que incluya dieta antiinflamatoria, manejo del estrés, buena calidad de sueño, movimiento diario, apoyo con suplementos y trabajo emocional. La constancia es clave. Pequeños cambios sostenidos en el tiempo pueden generar mejoras profundas y duraderas en la calidad de vida.