La zona íntima es cálida y húmeda por naturaleza.
Cuando se combina con:
-
ropa muy ajustada,
-
telas sintéticas,
-
o largas horas sin ventilación,
puede acumular más sudor, produciendo un olor más fuerte. Esto no suele ser grave.
🦠 4. Infecciones comunes que pueden cambiar el olor
Aquí sí debemos prestar atención.
Algunas infecciones alteran el pH y producen olores más notorios.
Vaginosis bacteriana
-
Olor fuerte a “pescado”
-
Aumenta después de tener relaciones o después de la menstruación
Candidiasis (hongos)
-
Olor suave o casi inexistente
-
Flujo espeso, blanco y picazón
Tricomoniasis
-
Olor desagradable
-
Flujo amarillento o verdoso
Es importante ir a un profesional si aparecen estos síntomas.
🩲 5. Higiene inadecuada o exceso de higiene
Dos extremos pueden causar problemas:
-
Lavarse poco: acumula sudor y restos naturales.
-
Lavarse demasiado o con productos fuertes: elimina las bacterias buenas y produce mal olor.
La mejor opción es usar agua tibia y un jabón suave externo.
Nunca se recomiendan duchas vaginales internas.