Por qué las nueces merecen un lugar en tu dieta diaria
Las nueces también son ricas en antioxidantes que ayudan al cuerpo a afrontar el estrés oxidativo diario.
Gran parte de este poder antioxidante se encuentra en la fina capa exterior del fruto seco, por lo que comer nueces enteras ofrece el mayor beneficio. Además, las nueces suelen asociarse con el bienestar cerebral gracias a su combinación de grasas beneficiosas, antioxidantes y minerales esenciales. Muchas personas notan una energía más estable y una mejor concentración al elegir nueces en lugar de bocadillos azucarados que provocan subidas y bajadas repentinas de ánimo.

Más allá de sus beneficios nutricionales, las nueces son versátiles y saciantes.
Su combinación de grasas saludables, proteínas y fibra ayuda a mantener la sensación de saciedad y un aporte de energía constante entre comidas. Se integran fácilmente tanto en platos dulces como salados, como avena, yogur, ensaladas o verduras asadas, y se disfrutan con un mínimo esfuerzo. En general, las nueces demuestran cómo pequeñas y constantes elecciones pueden mejorar significativamente la salud. Sencillas, saludables y sabrosas, demuestran que una nutrición eficaz no tiene por qué ser complicada