En caso de una emergencia, esta luz también puede ser de gran ayuda. Ya sea un corte de energía momentáneo o la necesidad de evacuar rápidamente, una habitación mínimamente iluminada facilita la orientación inmediata. Poder ver el entorno, aunque sea parcialmente, puede marcar la diferencia en situaciones imprevistas.
En resumen, aunque parezca una acción menor, mantener encendida la luz del baño en un hotel es un hábito con más ventajas de las que se piensa. No solo mejora la seguridad personal, sino que también ofrece tranquilidad emocional y una forma simple de hacer que una habitación desconocida se sienta un poco más como en casa. La próxima vez que te alojes en un hotel o motel, considerar esta costumbre puede ayudarte a logra