Cómo preparar Pasta al Ajillo con Gambas y Champiñones
Esta pasta al ajillo con gambas y champiñones combina aromas profundos de ajo dorado, un toque picante de guindilla y la jugosidad del mar con la suavidad de los champiñones. Es un plato rápido pero elegante, perfecto para una cena entre semana que sabe a celebración. La salsa se liga con el propio almidón de la pasta, un chorrito de vino blanco y un final de mantequilla y perejil que la vuelve sedosa y fragante. Cada bocado es equilibrado: las gambas quedan tiernas, los champiñones aportan cuerpo y el limón despierta todos los sabores. Lista en menos de media hora, es una receta que luce sin complicaciones y conquista a cualquiera en la mesa.
1. Pon a hervir una olla grande con 3–4 litros de agua. Añade 6 g de sal por litro para que la pasta quede bien sazonada. Mientras calienta, prepara el resto de ingredientes para trabajar rápido.
2. Lamina el ajo de forma uniforme para que se dore parejo. Seca las gambas con papel de cocina (así se sellan mejor) y sala ligeramente. Limpia y lamina los champiñones finos para que suelten menos agua al saltear.
3. Cuece los espaguetis hasta que estén al dente según el paquete. Antes de colar, reserva 250–300 ml del agua de cocción con almidón; será clave para ligar la salsa.
4. En una sartén amplia, calienta el aceite a fuego medio. Añade el ajo y la guindilla; cocina 60–90 segundos hasta que el ajo esté apenas dorado y aromático. Evita que se queme para que no amargue.
5. Sube a fuego medio-alto, incorpora los champiñones con una pizca de sal y saltea 4–5 minutos hasta que doren y evaporen su agua. Remueve poco al principio para favorecer el dorado.