1.Lava bien las papas para eliminar restos de tierra.
2.Sécalas con un paño limpio.
3.Córtalas en rodajas de medio centímetro, procurando que todas tengan el mismo grosor.
4.Precalienta el horno a 200 °C.
5.Coloca las rodajas en un bol grande.
6.Añade aceite de oliva, ajo picado, pimentón, sal y pimienta.
7.Mezcla con las manos para que todas queden bien cubiertas.
8.Acomoda las papas en una bandeja con papel vegetal, sin encimarlas.
9.Hornea durante 25 o 30 minutos, hasta que estén doradas.
10.Si quieres un acabado más crujiente, gratina 5 minutos adicionales.