3. Refuerza el sistema inmunológico
La cebolla posee propiedades antibacterianas, antivirales y antifúngicas. Su consumo frecuente puede fortalecer las defensas del cuerpo, ayudando a prevenir resfriados, gripes y otras infecciones comunes.
4. Regula el azúcar en sangre
Algunos estudios sugieren que los compuestos presentes en la cebolla pueden ayudar a controlar los niveles de glucosa en sangre, lo cual es especialmente beneficioso para personas con diabetes tipo 2.
5. Favorece la digestión
La cebolla es rica en fibra, especialmente inulina, un prebiótico que promueve el crecimiento de bacterias beneficiosas en el intestino. Esto mejora la salud digestiva y previene problemas como el estreñimiento.
6. Propiedades diuréticas y depurativas
Su alto contenido en agua y compuestos sulfurados le confieren propiedades diuréticas, ayudando a eliminar líquidos retenidos y toxinas del cuerpo, lo que también favorece la salud renal.
7. Beneficios para la piel y el cabello
Gracias a sus antioxidantes y vitaminas, como la C y la B6, la cebolla puede mejorar la salud de la piel, prevenir el envejecimiento prematuro y fortalecer el cabello, estimulando su crecimiento.