Indicaciones para un uso adecuado
Recolecte la verdolaga en zonas libres de pesticidas y contaminación, lejos de las carreteras. Lávela meticulosamente con agua y unas gotas de vinagre. Consúmala preferiblemente fresca; pierde su potencia con el almacenamiento prolongado. Su sabor es ligeramente ácido y salado, muy versátil en la cocina.
Las personas con tendencia a los cálculos renales deben moderar su consumo debido a su contenido en oxalatos. Las mujeres embarazadas o lactantes, y quienes toman medicamentos diuréticos o anticoagulantes, deben consultar a un profesional de la salud antes de incorporarla regularmente.
El invernadero nos enseña que lo valioso no siempre es escaso ni visible. Crece sin pedir permiso, resiste la sequía y nos ofrece, silenciosamente, uno de los regalos más generosos para el corazón y la mente. Solo hay que agacharse un poco para descubrirlo.