Debido a que la solanina no se destruye por completo con la cocción, cocinar papas verdes o brotadas no elimina totalmente el riesgo.
No todas las papas que presentan brotes o verde deben necesariamente consumirse, y hay situaciones en las que lo más seguro es desecharlas si notas que:
– El tubérculo está blando, arrugado o con textura esponjosa.
– Gran parte de la papa tiene zonas verdes visibles.
– El sabor es amargo o provoca ardor en la boca al probar un pequeño trozo.
– Los brotes son largos y numerosos.
En estos casos, la concentración de solanina puede ser demasiado alta para confiar en que una simple limpieza bastará.
¿Se puede rescatar una papa brotada?
Si la papa está firme y los brotes son pequeños, es posible eliminar los brotes y las zonas verdes profundas antes de prepararla. Esto puede reducir la cantidad de solanina, aunque no la elimina por completo.
Sin embargo, cuando la papa verde abarca gran parte de la superficie o su textura está comprometida, lo más seguro es evitar su consumo por completo.

Prevención: evitar la formación de solanina