La breve alegría de Scott se convirtió en ira cuando le mostré una botella vacía. “Pero decidí interrumpir el embarazo y tomé esto ahora mismo…”
—¿Qué has hecho? ¡Everly, eso es imperdonable! —gritó Scott, con la cara enrojecida y la mano levantada como si fuera a golpearme. Pero se giró, agarró un jarrón y se abalanzó sobre mí.
En ese momento, la policía irrumpió en el lugar y lo arrestó por agresión y asesinato de su expareja. Mientras esposaban y se llevaban a Scott, apareció Amanda, cuya presencia fue un consuelo.
Un poco más tarde, cuando la policía terminó su trabajo, yo estaba cuidando a la pequeña Ella, y Amanda estaba sentada a mi lado. Sus palabras trajeron una sensación de paz y seguridad a ese momento confuso.
“Serás una madre maravillosa”, me dijo.
Sonreí y miré más allá de mi casa, al coche de policía… en la cámara.
¡Corten! ¡Esa toma fue perfecta! —gritó el director, y todo cambió. Me reí cuando Scott, mi esposo y coprotagonista en la vida real, me abrazó y elogió mi actuación.
“Hiciste un trabajo increíble, Everly… ¡Estoy muy orgulloso de ti!” exclamó, con los ojos brillando de orgullo.
El proyecto surgió de un incidente real en nuestra noche de bodas: un divertido malentendido que involucró a la sobrina de Scott, la pequeña Ella. Esto despertó la creatividad de Scott, dando lugar al guion de nuestro cortometraje.
Nuestro viaje, marcado por el humor, el drama y el amor, nos recordó que incluso en los momentos más caóticos, siempre hay una historia que contar, una lección que aprender y una sonrisa que compartir.