Todos experimentamos gases de vez en cuando, pero cuando se vuelven constantes, dolorosos o demasiado frecuentes, es probable que tu cuerpo esté enviándote una señal que no debes ignorar.
La acumulación excesiva de gases puede estar relacionada con la alimentación, la digestión, el estrés e incluso con ciertos desequilibrios internos que afectan tu bienestar general.
A continuación, descubre lo que realmente puede significar tener muchos gases y cómo solucionarlo de manera natural.
💨 1. Problemas digestivos leves pero frecuentes
La causa más común de tener gases excesivos es una digestión lenta o irritada. Esto ocurre cuando el intestino no procesa bien los alimentos, provocando:
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distensión abdominal
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eructos continuos
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sensación de pesadez
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movimientos intestinales irregulares
Esto puede ser resultado de comidas rápidas, malas combinaciones de alimentos o intolerancia a ciertos ingredientes.
🥛 2. Intolerancia a la lactosa o a ciertos alimentos
Muchas personas producen menos lactasa (enzima que digiere la lactosa) sin saberlo.
Cuando consumen leche, queso o yogur, su intestino genera gases excesivos, diarrea o inflamación.
Lo mismo ocurre con alimentos como:
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gluten
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frijoles
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repollo
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bebidas gaseosas
Si los gases aparecen después de comer, tu cuerpo te está avisando sobre una posible intolerancia.
🤯 3. Estrés y ansiedad
Emociones como estrés, miedo o presión diaria afectan directamente al intestino.
El sistema digestivo es muy sensible y responde generando:
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gases acumulados
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cólicos
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diarrea o estreñimiento
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irritación abdominal
Por eso muchas personas sienten “hinchazón” en días de nervios o preocupación.