Además, es una receta perfecta para quienes no tienen mucha experiencia en la cocina. No necesitas utensilios especiales ni técnicas complicadas. Con pocos ingredientes y siguiendo unos pasos muy claros, lograrás un flan firme pero cremoso, con un caramelo brillante y un sabor equilibrado que gusta tanto a niños como a adultos.
Otro punto fuerte de este postre es su versatilidad. Puedes servirlo tal cual, sencillo y elegante, o personalizarlo con diferentes decoraciones y sabores. Desde virutas de chocolate hasta frutas frescas o nata montada, el flan de galleta se adapta a cualquier ocasión, ya sea un postre diario, una comida familiar o una celebración especial.
Pages: 1 2