No es un tratamiento único: Estos aceites son complementos, no sustitutos de medicamentos (como el alopurinol para el ácido úrico, terapias para la artritis o tratamientos para la ansiedad y las adicciones).
La calidad y la dosis son clave: El aceite de pescado debe ser de alta pureza y estar certificado como libre de metales pesados. La dosis debe ser prescrita por un profesional, generalmente de 1 a 2 gramos diarios de EPA+DHA con fines antiinflamatorios.
Consulta médica imprescindible: Es fundamental consultar antes de tomar suplementos, especialmente si está tomando anticoagulantes (el aceite de pescado puede fluidificar la sangre) o si padece trastornos de la coagulación.
Interacciones: El aceite de CBD puede interactuar con numerosos medicamentos. Su uso debe ser supervisado por un médico con experiencia en fitocannabinoides.