En Guisos y Sopas: Este es quizás el uso más tradicional. Las hojas de acelga, picadas, se pueden añadir a cualquier sopa, caldo o guiso durante los últimos minutos de cocción. Las pencas, cortadas en trozos de $2 \text{ cm}$, se pueden añadir antes que las hojas, proporcionando una textura agradable y consistente.
Salteados Rápidos y Revueltos: Las hojas de acelga, blanqueadas y luego salteadas rápidamente con ajo y aceite de oliva virgen extra, son una guarnición clásica, sabrosa y muy saludable. Alternativamente, se pueden incorporar a huevos revueltos o tortillas, donde su ligero amargor se equilibra bien.
Rellenos y Tartas Saladas (Pascualina): La acelga cocida, escurrida y combinada con queso ricota o feta, es un relleno delicioso y nutritivo para tartas saladas o empanadas. La famosa Tarta Pascualina uruguaya y argentina utiliza la acelga como su ingrediente principal.
Uso Crudo en Ensaladas y Smoothies: Las hojas más jóvenes y tiernas pueden consumirse crudas en ensaladas, aportando un sabor ligeramente terroso. Para quienes buscan un boost nutricional, un puñado de hojas de acelga crudas se mezcla perfectamente en batidos verdes o smoothies, a menudo en combinación con frutas dulces (como mango o plátano) para mitigar su sabor intenso, sin apenas modificar la textura.