A pesar del título llamativo, no existe evidencia científica que vincule la percepción de círculos en una ilusión óptica con el narcisismo o cualquier otro rasgo de personalidad clínico. Este tipo de acertijos se asemejan a juegos virales: despiertan curiosidad y se comparten rápidamente sin respaldo psicológico real.
El narcisismo, en términos psicológicos, es un constructo complejo que implica tendencias profundas hacia la autoimportancia exagerada, la necesidad constante de admiración y, en algunos casos, dificultades para empatizar con los demás. La forma más reconocida de este patrón es el trastorno narcisista de la personalidad, que debe ser evaluado por profesionales de la salud mental mediante criterios establecidos, entrevistas y pruebas estructuradas.
La psicología detrás de las ilusiones ópticas
Los test visuales que desafían a contar círculos o identificar formas escondidas se basan en principios de percepción y atención. Nuestro cerebro interpreta patrones, espacio negativo y detalles de maneras que pueden variar entre individuos. Esto no necesariamente refleja rasgos de personalidad profundos, sino diferencias en la atención visual y en cómo procesamos la información visual.
Las ilusiones ópticas han sido usadas en contextos psicológicos más serios —como los test proyectivos donde se interpreta lo que alguien ve en imágenes ambiguas— pero estos métodos requieren contextos controlados y profesionales capacitados para analizarlos.