A lo largo de la historia, los gatos han despertado fascinación, respeto y, en ocasiones, temor. Estos animales no solo son apreciados por su elegancia y su independencia, sino también por el papel simbólico y espiritual que diferentes culturas les han atribuido. Más allá de ser considerados mascotas, para muchos pueblos antiguos y también en creencias actuales, los gatos cumplen la función de guardianes del hogar, capaces de detectar y neutralizar energías negativas e incluso ahuyentar presencias invisibles.
