- Reducción de grasa localizada: cuando se aplica correctamente, puede ayudar a suavizar la piel y reducir la apariencia de grasa en áreas como abdomen, brazos o muslos.
- Mejora de la digestión: su consumo moderado puede equilibrar el pH del estómago, favoreciendo la digestión y reduciendo la inflamación abdominal.
- Efecto desintoxicante: combinado con líquidos naturales, contribuye a eliminar toxinas acumuladas en el cuerpo, lo que apoya la pérdida de peso.
Cómo usarlo correctamente
- Preparación externa (para la piel): mezcla bicarbonato de sodio con un poco de aceite de coco o agua para crear una pasta. Aplica sobre la zona deseada y masajea con movimientos circulares durante unos minutos antes de enjuagar.
- Preparación interna (bebida): disolver una cucharadita de bicarbonato en un vaso de agua tibia, agregar unas gotas de limón y beberlo por la mañana con el estómago vacío. No excedas la dosis recomendada y consulta con un profesional si tienes problemas digestivos.
Precauciones importantes