Una forma sencilla y económica de bloquear las corrientes de aire es usar fideos de piscina o aislamiento de tuberías como tapones de corrientes de aire. Corte el fideo o el aislamiento para que se ajuste al ancho de la puerta de su garaje. Luego, córtelo a lo largo y ajústelo cómodamente a lo largo de la parte inferior de la puerta. Asegúrelo en su lugar con cinta adhesiva o bridas.
Este método proporciona una barrera inmediata contra el aire frío y puede ser particularmente efectivo si el espacio debajo de su puerta es uniforme. También es una excelente manera de reutilizar materiales que ya pueda tener en casa.
4. Coloque alfombras, toallas o mantas viejas como una barrera de frío instantánea
Si no tiene cinta aislante o fideos de piscina a mano, colocar alfombras, toallas o mantas viejas puede servir como una solución rápida. Enróllelas y colóquelas a lo largo del borde inferior de la puerta del garaje para cubrir cualquier espacio.
Este enfoque no solo es rentable, sino que también permite ajustes fáciles. Si nota algún punto frío, simplemente reorganícelo o agregue más tela para mejorar la barrera. Aunque este método no detendrá por completo la corriente de aire, puede reducir significativamente la cantidad de aire frío que entra al espacio.
5. Construya un umbral de cartón o madera contrachapada para bloquear el hueco
Para una solución temporal más robusta, considere construir un umbral con cartón o madera contrachapada. Mida el ancho del hueco y corte un trozo de cartón o madera contrachapada que encaje. Fíjelo al suelo directamente delante de la puerta del garaje con cinta adhesiva o adhesivo resistente.
Este umbral improvisado ayudará a bloquear las corrientes de aire a la vez que proporciona una barrera más resistente que la tela sola. Recuerde, esta es una solución temporal, así que asegúrese de que los materiales que está utilizando puedan soportar la humedad y los cambios de temperatura hasta que se puedan realizar reparaciones profesionales.
6. Agregue láminas de plástico o una lona como cortavientos interior
Se pueden usar láminas de plástico o lonas dentro del garaje como cortavientos adicional. Cuelgue el material del techo al suelo, creando una barrera secundaria detrás de la puerta del garaje. Use clavos o ganchos adhesivos para asegurar el borde superior y pesas o cinta adhesiva para mantener la parte inferior en su lugar.
Este método es particularmente útil si su garaje también funciona como taller o área de almacenamiento que necesita mantenerse más cálido. El plástico o la lona actúan como una capa aislante, reduciendo el flujo de aire y manteniendo el espacio interior más cómodo.
7. Selle los huecos laterales y superiores con cinta de pintor y tiras de espuma
Si su puerta de garaje tiene huecos a lo largo de los lados o la parte superior, use cinta de pintor y tiras de espuma para crear un sello temporal. Aplique las tiras de espuma a lo largo de los bordes del marco de la puerta, presionándolas firmemente contra la puerta cuando esté cerrada. Use cinta de pintor para asegurar la espuma en su lugar y crear un sello hermético.
Esta solución rápida puede ayudar a reducir las corrientes de aire que entran desde el perímetro de la puerta. Si bien no es una solución permanente, puede reducir significativamente el flujo de aire hasta que sean posibles reparaciones más integrales.
8. Aísle los paneles de la puerta del garaje con un tablero de espuma o una película reflectante