Sin embargo, con el paso del tiempo, quedó claro que había actuado con previsión. Mientras los bienes materiales implicaban responsabilidades financieras considerables, ella conservó lo más valioso: tranquilidad, independencia y la posibilidad de empezar de nuevo. Apostó por su crecimiento personal, retomó estudios y reconstruyó su vida paso a paso.
Esta experiencia deja una reflexión importante para todos, en momentos difíciles, pensar a largo plazo puede marcar la diferencia, no siempre ganar en el momento significa quedarse con más cosas, sino con más estabilidad y claridad para el futuro.