Si vieras una mariposa primero
Eres sensible y te adaptas maravillosamente. El cambio no te asusta; ya te has transformado antes y eres capaz de hacerlo de nuevo. Tu perspicacia amable: aportas ligereza a la vida de las personas, incluso cuando no lo notas.
Si viste un gato primero
Eres observador y reflexivo, y a menudo observas con calma antes de actuar. La gente puede subestimar la profundidad de tu mundo interior. Tu perspicacia apacible: Tu naturaleza serena es un don que hace que los demás se sientan seguros.
Si viste un pájaro primero
Eres imaginativo, de mente abierta y espíritu libre. Anhelas experiencias e ideas que te ayuden a sentirte expansivo. Tu perspicacia: Tu perspectiva eleva a los demás más allá de lo que crees.
Si vieras un oso primero
Posees una fuerza arraigada y un instinto protector natural. La gente confía en ti para su estabilidad, pero también escondes un corazón tierno tras ese poder. Tu perspicacia: Tu sola presencia reconforta a la gente más de lo que crees.
Si viste un caballo primero
Te impulsan la libertad, la lealtad y una determinación serena. Trabajas duro, pero solo cuando se alinea con tus valores. Tu perspicacia: tu persistencia es una de tus cualidades más hermosas.