4.1 Sugaring clásico (pasta de azúcar, agua y limón)
El sugaring es famoso por ser más amable con la piel que la cera tradicional porque se adhiere más al vello que a la piel y se usa a baja temperatura.
Necesitas:
- 1 taza de azúcar
- 1/4 taza de jugo de limón (o 2 cdtas de ácido cítrico + 1/4 taza de agua)
- 1/4 taza de agua
Cómo prepararla
- Coloca los ingredientes en olla de fondo grueso. Fuego medio-bajo.
- Cuando empiece a burbujear, no remuevas de forma agresiva; gira la olla suavemente.
- Busca un color ámbar miel (6–10 min). Si oscurece mucho, se endurecerá.
- Retira y deja templar hasta que esté maleable pero no caliente. Debe poder tocarse sin quemar.
Aplicación con técnica manual (sin bandas)
- Limpia y seca la piel. Espolvorea una pizca de maicena si sudas.
- Toma una bolita de pasta y aplasta en sentido contrario al crecimiento.
- Con un movimiento firme, retira en el sentido del crecimiento y paralelo a la piel.
- Repite. Si la pasta pierde agarre, cambia de bolita.
Tip: si prefieres bandas de tela, extiende una capa fina, coloca la banda, presiona y retira en el sentido del crecimiento.
4.2 Pasta de miel + azúcar (agarre suave)
Una alternativa más elástica y gentil. La miel aporta humectación y hace la mezcla más tolerante a errores de temperatura.
Necesitas:
- 1/2 taza de azúcar
- 3 cdas de miel
- 1 cda de jugo de limón
- Calienta a baño María hasta integrar y lograr una textura de caramelo espeso.
- Deja templar y aplica como el sugaring. Ideal para piel seca o clima frío.
4.3 Cúrcuma calmante (para aclarar visualmente vello fino)
La cúrcuma no “desaparece” el vello, pero puede afinar su apariencia y calmar la piel tras el afeitado o la depilación con pinza.
Mascarilla post-depilación (no arranca vello):
- 1 cda de yogur natural o agua de rosas
- 1/2 cda de polvo de cúrcuma
- 1 cdta de miel
- Mezcla y aplica 10–15 min. Enjuaga. Hidrata con aloe.
- Úsala 1–2 veces por semana para mantener la piel calmada y luminosa.
Ojo: puede teñir levemente. Retira con aceite vegetal y luego lava.