En primer lugar, a la tierra se le debe de añadir abono para enriquecerla. De esta manera las semillas de los futuros pimientos crecerán con mucha más fuerza y velocidad. A su vez debe de contar con un buen drenaje para no morir ahogadas. Es recomendable el uso del humus de lombriz antes de plantarlo.
-Guias: Cuando las plantas alcancen una altura de 20 centímetros, coloca palos como soporte guía para unir los tallos a ellos con frutos, ayudando así a la planta a soportar su peso.

-Temperatura: Es importante tomar en cuenta la temperatura. Los cultivos de pimientos en nuestro huerto casero crecerán con éxito entre los 20° y los 25°C. Cuando se presenten épocas frías se deberán de mover a zonas más calurosas de nuestro hogar, o simplemente a un invernadero.
-Cosecha: Los frutos generalmente se cosechan 12-14 semanas después del trasplante; a finales de verano y principios de otoño. Puede cosechar sus pimientos cuando todavía están verdes, o esperar a que se vuelvan rojos, amarillos o naranjas. Para ello, utiliza un cuchillo y haz un corte limpio para evitar dañar los tallos, dejando unos 2 a 3 centímetros de tallo.