Eso no es normal. Es desgaste.
La membrana del huevo no es colágeno procesado ni polvo químico. Es colágeno en su forma natural, con los componentes que el cuerpo sí reconoce y sí sabe usar. Por eso muchas personas la aprovechan mejor que suplementos industriales.
No regenera milagrosamente una rodilla destruida, pero sí aporta los materiales básicos que el cuerpo necesita para frenar el desgaste, mejorar la lubricación y reducir la inflamación cuando todavía hay tejido que cuidar.
Cuando el cartílago se adelgaza, el hueso empieza a resentir cada paso. Y si no haces nada, el daño avanza. El cuerpo no se repara solo cuando ya no tiene con qué.
Por eso es importante entender esto:
el dolor articular no aparece de la nada.
aparece porque algo se agotó por dentro.