Una característica que suele pasar desapercibida para el público general es el sello de estrella en el número de serie. Los billetes de $2 dólares que incluyen este símbolo fueron impresos como reemplazo de otros que resultaron defectuosos durante el proceso de fabricación. Precisamente por su función de sustitución, son menos comunes y despiertan un gran interés entre quienes buscan piezas raras y poco habituales.
A esto se suman los errores de impresión, considerados auténticas joyas dentro del mundo del coleccionismo. Duplicaciones de tinta, cortes desalineados o detalles fuera de lo común pueden convertir un billete corriente en una pieza excepcional. Dado que estos errores ocurren en una proporción extremadamente baja, su escasez es lo que eleva su precio.