Desde los años noventa, la guanábana ha sido defendida por sus amplios beneficios para la salud. Se sabe que las hojas y la raíz estimulan su sistema inmunológico, ayudan a aliviar las dolencias estomacales y alivian la hipertensión. La guanábana también es un poderoso antioxidante y una buena fuente de vitamina C, B1 y B2. Los dos últimos junto con el magnesio ayudan a aumentar sus niveles de energía sin darle la inmersión asociada con la cafeína.
En los últimos años, dos estudios también han destacado el potencial de la guanábana para bloquear el dolor y reducir la inflamación.
Una búsqueda rápida en las redes sociales mostrará publicaciones que declaran la capacidad de la guanábana para ralentizar o prevenir la mutación celular. En 1997, se publicó un estudio en el Journal of Medicinal Chemistry que indicaba que los compuestos de guanábana podrían ser efectivos para detener la mutación celular, pero no se han realizado estudios clínicos para avanzar en esta línea de pensamiento.