Beneficios potenciales para la piel: Hidratación y más
Uno de los usos más comunes del aceite de ricino es su acción hidratante natural. Su capacidad para formar una barrera oclusiva ayuda a retener la humedad, lo cual es especialmente beneficioso para la piel seca o áspera.
Hidratación profunda: Estudios indican que los triglicéridos del aceite ayudan a suavizar la piel y a reducir la pérdida de agua. Alivio de imperfecciones menores: Algunas investigaciones están explorando sus propiedades antimicrobianas y antiinflamatorias, que pueden contribuir a una piel más clara en zonas propensas a imperfecciones. Cuidado general: Aplicado en zonas como codos, talones o labios agrietados, ayuda a lograr una piel más suave con el tiempo.
Pero eso no es todo… Muchas personas lo combinan con otros ingredientes para maximizar sus beneficios en sus rutinas de cuidado facial.
El aceite de ricino es un producto básico de belleza por sus propiedades nutritivas para el cabello y las zonas delicadas.
Aquí tienes algunas razones por las que es tan recomendable: