Mucha gente recuerda sus primeros días al volante con una mezcla de emoción y nerviosismo.
Al principio, puede resultar intimidante descubrir cómo conducir en carreteras con mucho tráfico, calcular distancias y reaccionar rápidamente.
Incluso después de años de práctica, esas viejas ansiedades aún pueden surgir, especialmente en situaciones de mucho tráfico o en lugares desconocidos.
Afortunadamente, los vehículos modernos vienen equipados con una variedad de características de seguridad que funcionan silenciosamente en segundo plano.
Algunas, como las alertas de mantenimiento de carril o las advertencias del cinturón de seguridad, pueden parecer molestas a veces, pero existen por una buena razón: ayudan a reducir lesiones y promueven hábitos de conducción más seguros, incluso cuando estamos cansados, distraídos o simplemente siendo humanos.