Muchas personas han afirmado que sienten que su hogar “no se siente bien”, esta puede parecer una percepción muy vaga, pero se manifiesta a través de ciertas señales que se dan al momento de estar dentro de la casa.
Si cuando llegas a tu hogar sientes esa sensación de estancamiento o tensión en el ambiente, irritación al estar dentro de casa, tu y los que viven allí tienen discusiones frecuentes, objetos que se rompen sin causa aparente, energía pesada al entrar por la puerta pudiera deberse a que “la casa esta enferma”.
Estas experiencias hacen que surja la pregunta: ¿puede una casa “enfermarse” y cómo devolverle bienestar? En esta guía te ofrecemos un enfoque completo que combina aspectos simbólicos, prácticos y estructurales para transformar tu espacio en un lugar más equilibrado y armónico.
Cuando hablamos de una casa “enferma”, no nos referimos a una patología literal, sino a una acumulación de desorden, tensión o energía que puede afectar el ambiente y las emociones de quienes viven en ella.