Si buscas una receta fresca, sabrosa y con carácter mediterráneo, estos buñuelos de calabacín, feta y espinacas son justo lo que necesitas. Crujientes por fuera, suaves y jugosos por dentro, y acompañados de un tzatziki de ajo cremoso y refrescante, son perfectos como aperitivo, plato principal ligero o estrella de una mesa para compartir.
Cocina española
Un poco de historia deliciosa
Estos buñuelos tienen su origen en la tradición culinaria griega, donde se conocen como kolokithokeftedes. Su nombre puede ser un reto para la lengua, pero su sabor conquista desde el primer bocado. Tradicionalmente se sirven como parte del meze, una selección de pequeños platos pensados para compartir, conversar y disfrutar sin prisas.
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