Si tus dedos permanecen helados incluso en una habitación cálida, o tus dedos de los pies se convierten en carámbanos en primavera, la historia es diferente. Varios factores cotidianos pueden alterar la regulación de la temperatura corporal. Y alerta de spoiler: no siempre se trata de la calefacción.
6 razones sorprendentes por las que tus pies podrían estar fríos
Falta de sueño:
Cuando duermes mal, todo tu cuerpo se ralentiza, incluida la circulación sanguínea. El resultado: te sientes cansado… y con frío, incluso en pleno mayo.
Un estilo de vida sedentario
: Estar sentado durante horas sin moverse (¡hola, días de teletrabajo!) puede hacer que se te entumezcan las piernas y se te congelen los dedos. ¡Moverse un poco ya es una excelente manera de reactivarse!
Deficiencias nutricionales:
¿Saltarse comidas o seguir una dieta demasiado estricta? El cuerpo entra en modo de ahorro de energía, y las extremidades suelen ser las primeras en verse afectadas.
Estrés
Es bien sabido que las emociones fuertes pueden provocar sudores fríos… o incluso congelar los dedos. ¿El culpable? El cortisol, que altera la circulación.
El tabaco,
además de todos sus efectos conocidos, debilita los vasos sanguíneos. Al ser menos flexibles, reaccionan mal al frío, y tus pies te lo recordarán.
Una postura inadecuada: