Las actitudes desdeñosas hacia la tecnología, el cambio social o las nuevas ideas suelen dar la impresión de ser inflexibles. Afirmaciones como «eso nunca había pasado antes» o «todo era mejor antes» pueden frenar la conversación y la curiosidad.
3. Interrumpir conversaciones
Interrumpir a otros para compartir experiencias u opiniones personales puede parecer útil, pero a menudo hace que se sientan ignorados. Incluso las interrupciones bienintencionadas pueden debilitar la comunicación y el respeto mutuo.
4. Dar consejos no solicitados
Ofrecer orientación sobre crianza, relaciones, finanzas o decisiones de vida sin que te la pidan puede resultar intrusivo. La experiencia no significa que los consejos sean bienvenidos automáticamente; el momento y el consentimiento son importantes.